domingo, 18 de julio de 2010

¿Cuándo se inventó el cine?

Por Cinélogo

Aquí en México, el 28 de diciembre significa hacer bromas. Unas son muy ligeras y divertidas. Otras son muy pesadas y llegan a enfurecer a la víctima. Planear la broma es todo un arte. Debe ser creíble. Puede que se use utilería o que se involucre a cómplices para hacer que la víctima se lo crea todo. Entonces, la broma se pone en acción y todos los involucrados confabulan para que la víctima no sospeche en lo más mínimo que está siendo el objetivo principal de una tradición que al llegar al límite de la broma o comprobar que la víctima ha “caído redondito” entonces el autor grita “Inocente para siempre.”

Sin embargo, en 1895 dos hermanos planearon presentar un proyecto que no era ninguna broma para Francia, muy al contrario, no se trataba de tratar de inocentes a todos aquellos que presenciaron la salida de luz desde una lente y cómo esa luz se convertía, en una pantalla que estaba en frente, en unos obreros saliendo de una fábrica en Lyon, o cómo un muro era demolido, o la llegada de un tren o un barco zarpando del puerto. Todas estas imágenes grabadas por los hermanos Lumiere, los inventores del cinematógrafo. Francia y el resto de Europa e igualmente América del Norte recibieron sin resistencias este gran invento.

Pero por un año después de aquel día en el que un grupo de personas vio nacer lo que ahora es una forma de arte y entretenimiento casi imprescindible, los hermanos Lumiere tenían ya más de quinientas películas en las que no había actores. Sólo había una posición fija de la cámara grabando lo que estuviera ocurriendo frente a ella. El público expectador, por supuesto, terminó por aburrirse.

¿Entonces qué debía hacerse con este invento cuyo fin no estaba aún del todo claro? El teatro era la única manera que había de contar historias en aquel entonces pero George Mélies fue el primero que tuvo la idea de contar historias inventadas y quien experimentó con técnicas cinematográficas. Los dos ejemplos representativos en los que aplicó los primeros efectos especiales y la ciencia ficción filmada fue en “Viaje a la luna” en 1902 y “Viaje a través de lo imposible” en 1904.

Entonces, gracias a este hombre la cinematografía emprendió un camino que no ha parado y en la que surgieron grandes leyendas como Charles Chaplin, Fritz Lang, Hitchcock o Ernst Lubitsch. La técnica cinematográfica evolucionó a un nivel tan bueno que en 1927 se estrena la primera película con sonido “El Cantante de Jazz”, desde entonces el guión se volvió más complejo, los personajes estereotipados del cine mudo pasaron a la historia y en ese mismo año Paramount Pictures inicia la técnica del doblaje. Y con el paso de los años se incorpora el color a las cintas en "La Feria de las Vanidades" en 1935 de Rouben Mamoulian, pero artísticamente consiguió su máxima plenitud con "Lo Que El Viento Se Llevo" en 1939.

De no haberse adoptado el color en cine muy probablemente no sería lo que ahora es. Al principio al público le daba igual si la película era en blanco y negro o color pero sólo bastó que los procesos de registro del color se mejoraran y obviamente los costos bajaran frente a el blanco y el negro y las películas ya no se volvieron a filmar más que en color. Gracias a esto el cine clásico pudo hacer su transición al postmodernismo sin ningún problema.

Hoy en día, nadie hace nada el 28 de diciembre que tenga que ver con el cine. Lo que sí hacen es diseñar bromas ingeniosas para atrapar a algún incauto que escuchará “Inocente para siempre” al finalizar la broma. Seguro estoy que muchas de esas bromas están inspiradas en lo que se ha visto en el cine a lo largo del tiempo. Y ese día, el día de los santos inocentes, esas ideas inspiradas en el cine para hacer bromas se llevan a cabo y si ese es el caso entonces me siento bien de saber que, a pasar de que no lo saben conscientemente, aquellos bromistas de este día están haciendo homenaje a dos hermanos que inocentemente desataron una transformación extraordinaria en la forma en que encontramos entretenimiento: el cine.



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